Monologamia Rec

Anoche vi Monologamia Rec, en Amazon Prime Video.

Sí, ya sé que en un artículo anterior dije que la televisión no es el formato adecuado para el stand-up. Sigo pensando lo mismo, pero desde que Comedy Central (la antigua Paramount Comedy) ya no graba nuevos monólogos (y los que hay no los pone en streaming) y el Club de la Comedia también ha “dejado de existir”, la verdad es que lo echaba de menos.

El stand up en España está atravesando una mala época. Y el coronavirus sólo ha sido una puntilla más, porque la cosa venía de antes. Sin monólogos en los bares, ni en televisión, ni en internet, los amantes de este tipo de comedia hemos recibido Monologamia con los brazos abiertos.

Porque Monologamia Rec no es otro programa de monólogos. De hecho, si quieres puedes encontrar varias formas de ver monólogos en tu televisor, móvil o pc. No están ya los que eran los dos máximos exponentes en España, pero Netflix, por ejemplo, tiene una amplia carta, y en youtube sigue habiendo cosas. Con Monologamia es distinto. No es el típico monólogo de actores famosos, no es el típico monólogo grabado en un teatro, no es el típico monólogo en el que parece que hay dos mundos diferentes, intocables el uno del otro. No. En Monologamia han conseguido hacer que parezca que estás en el local, allí, con ellos. Humor de cercanía. Han conseguido acercarse al monólogo de bar, a pesar de estar en el salón de tu casa.

Con sus cosas buenas y malas, claro. Todo tiene su encanto. No es la grabación perfecta con iluminación maravillosa, risas enlatadas para cuando hacen falta, y grabado varias veces para elegir luego la toma que mejor ha quedado. Aquí, el cómico interactúa con el público, algunos chistes no entran bien, el sonido a veces no es todo lo bueno que se puede desear, vamos, el día a día de un cómico de bar.

Se me saltaron las lágrimas de la emoción. A parte de las risas.

¿Y si nos ponemos a analizar los monólogos? Bueno, hay para todos los gustos. Los dos programas disponibles hasta el momento constan cada uno de seis cómicos, por lo que cada espectador tendrá sus preferencias. Pero una nota es común a todos: ha evolucionado a un humor más social, comprometido.

Lejos han quedado ya los orígenes de este formato en el que todos los cómicos hablaban de cosas tan cotidianas, que todos hablaban de lo mismo. Con el tiempo, los cómicos evitaban repetir temas, pero sin salirse de lo cotidiano. Ahora estamos en la siguiente fase, en la que al texto humorístico no le falta su cuota de crítica social, su moraleja, su enseñanza, en definitiva, un valor añadido que el público, cada vez más exigente venía pidiendo desde hace tiempo.

Desde luego, espero ansioso más entregas. Larga vida a Monologamia Rec.

By (Antonio Castejo)