Ideas para hacer monólogos en la nueva normalidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado una serie de recomendaciones a la hora de realizar espectáculos masivos de ocio. Desde limitar aforo, delimitaciones de espacio para garantizar la distancia de seguridad, realizarlos al aire libre o en streaming, dispensarios de gel hidroalcóholico o similar por todos lados, evaluar el estado de salud de los asistentes (tomándoles la temperatura, por ejemplo), hasta recomendar a los posibles asistentes a no acudir si se encuentra entre la población de riesgo, o tiene algún síntoma, o ha tenido contacto con alguien en esa situación.

El caso es que el sector lo está acusando económicamente. Locales cerrados o sin clientes, artistas sin trabajo, técnicos o personal de sala en el paro… Se buscan soluciones para seguir trabajando. Con todas las garantías de seguridad, pero seguir trabajando.

La tienda online de instrumentos musicales más famosa del mundo, Thomann, compartió en su blog 6 ideas para hacer conciertos en la nueva normalidad. Vamos a analizar si esas ideas servirían también para espectáculos de comedia:

1.- STREAMING. Ofrecer contenido para verlo en la pantalla de tu móvil u ordenador se ha vuelto normal desde el confinamiento. Instragram ha sido la plataforma reina. Sin embargo el contenido se ofrece por amor al arte, y no se generan beneficios, tan necesarios para garantizar la subsistencia de las personas. Por ello, acaba de subir como la espuma PATREON, una plataforma de micromecenazgo donde los artistas, a cambio de cierta cantidad de «money money», ofrecen contenido exclusivo para sus patronos. No se vive igual que en un directo propiamente dicho, pero es una posible solución. Y ya hay algunas promotoras dispuestas a grabar en salas para emitirlo en streaming, y así acercar la experiencia lo máximo posible a la realidad.

2.- AUTOCINES. Se están volviendo a poner de moda. ¿Qué mejor manera de mantener la distancia de seguridad que desde dentro de tu propio coche? Claro, necesitas un gran espacio al aire libre porque, todo hay que decirlo, el coche ocupa lo suyo. Ya hay algunos ayuntamientos facilitando estos espacios para poder seguir ofreciendo cultura a la población. Un escenario en vez de una pantalla de cine, y a disfrutar.

3.- GIRAS ACÚSTICAS. Bueno, esta medida está enfocada a los conciertos, donde se necesita gran cantidad de instrumentos y personal. Hacer un concierto en acústico ayuda a abaratar costes y así compensar la pérdida de recaudación. Pero, claro, en un formato como el stand-up hay poco donde recortar en ese sentido. Un monólogo ya es minimalista de por sí.

4.- AL AIRE LIBRE. Sacar el espectáculo a la calle, donde hay menos riesgo de contagio, y mayor espacio para garantizar la distancia de seguridad, es, al igual que el autocine, la opción que más gusta a público, promotores y artistas. Eso sí, hay que delimitar espacios, asignar los WC, y poner todas las medidas necesarias para garantizar el distanciamiento social.

5.- SENTADOS. En un concierto es difícil sentarse, porque apetece moverse o bailar. Pero para un espectáculo teatral es relativamente fácil separar los asientos (y hacerlos inamovibles), o inutilizar algunos para separar al público. Grandes auditorios al aire libre ya están acogiendo obras con limitación de aforo.

6.- NUEVAS TECNOLOGÍAS (pero nuevas nuevas). Ya hay empresas desarrollando túneles de desinfección y otras ideas para garantizar un entorno seguro. Aunque aún es muy pronto para saber su eficacia y su viabilidad económica, los primeros datos no parecen muy alentadores. Habrá que darles un poco más de tiempo.

(By Antonio Castejo)

Monologamia Rec

Anoche vi Monologamia Rec, en Amazon Prime Video.

Sí, ya sé que en un artículo anterior dije que la televisión no es el formato adecuado para el stand-up. Sigo pensando lo mismo, pero desde que Comedy Central (la antigua Paramount Comedy) ya no graba nuevos monólogos (y los que hay no los pone en streaming) y el Club de la Comedia también ha “dejado de existir”, la verdad es que lo echaba de menos.

El stand up en España está atravesando una mala época. Y el coronavirus sólo ha sido una puntilla más, porque la cosa venía de antes. Sin monólogos en los bares, ni en televisión, ni en internet, los amantes de este tipo de comedia hemos recibido Monologamia con los brazos abiertos.

Porque Monologamia Rec no es otro programa de monólogos. De hecho, si quieres puedes encontrar varias formas de ver monólogos en tu televisor, móvil o pc. No están ya los que eran los dos máximos exponentes en España, pero Netflix, por ejemplo, tiene una amplia carta, y en youtube sigue habiendo cosas. Con Monologamia es distinto. No es el típico monólogo de actores famosos, no es el típico monólogo grabado en un teatro, no es el típico monólogo en el que parece que hay dos mundos diferentes, intocables el uno del otro. No. En Monologamia han conseguido hacer que parezca que estás en el local, allí, con ellos. Humor de cercanía. Han conseguido acercarse al monólogo de bar, a pesar de estar en el salón de tu casa.

Con sus cosas buenas y malas, claro. Todo tiene su encanto. No es la grabación perfecta con iluminación maravillosa, risas enlatadas para cuando hacen falta, y grabado varias veces para elegir luego la toma que mejor ha quedado. Aquí, el cómico interactúa con el público, algunos chistes no entran bien, el sonido a veces no es todo lo bueno que se puede desear, vamos, el día a día de un cómico de bar.

Se me saltaron las lágrimas de la emoción. A parte de las risas.

¿Y si nos ponemos a analizar los monólogos? Bueno, hay para todos los gustos. Los dos programas disponibles hasta el momento constan cada uno de seis cómicos, por lo que cada espectador tendrá sus preferencias. Pero una nota es común a todos: ha evolucionado a un humor más social, comprometido.

Lejos han quedado ya los orígenes de este formato en el que todos los cómicos hablaban de cosas tan cotidianas, que todos hablaban de lo mismo. Con el tiempo, los cómicos evitaban repetir temas, pero sin salirse de lo cotidiano. Ahora estamos en la siguiente fase, en la que al texto humorístico no le falta su cuota de crítica social, su moraleja, su enseñanza, en definitiva, un valor añadido que el público, cada vez más exigente venía pidiendo desde hace tiempo.

Desde luego, espero ansioso más entregas. Larga vida a Monologamia Rec.

By (Antonio Castejo)