El Renegado del Cine

Hoy toca criticarme a mí mismo. Sí, estoy colaborando en un programa de cine, en la radio, en un programa serio, dando la nota, saliéndome de tono, y atropellándome al hablar.

Hablo de cine, y hablo mal. Dos cinéfilos intentan convencerme de que el cine mola, y yo no me dejo, y programa a programa, irán proponiéndome peliculones (bueno, esa es su opinión) para demostrar que ellos tiene razón. ¡JA! Yo también tengo mis argumentos.

A continuación enlazo el primer programa, de presentación. Espero que os guste y que os suscribáis.

Besitos a todos.

(By Antonio Castejo)

Y lo que surja, con Pedro Llamas y Joseba

El otro día vi por primera vez el show de Pedro Llamas y Joseba Perez, titulado «Y lo que surja». Entre los dos suman más de 30 años de experiencia sobre el escenario y hay que decir que se nota, y bastante. Quien los conozca y haya podido ver sus monólogos por separado, sabrá que tengo razón. Pero es que este espectáculo conjunto es, oh sí, el sumun.

Con alto porcentaje de improvisación, podemos garantizar que puedes asistir cuantas veces quieras, que nunca verás el mismo dos veces. Ambos sobre el escenario al mismo tiempo, empiezan interactuando con el público, y de ahí van sacando el material del que se nutre su comedia. Con la naturalidad de dos amigos hablando, tejen una telaraña de risas imparable para los asistentes. Puedo asegurarlo, yo estaba delante, lo vi con mis propios ojos. Chiste tras chiste, bromean con el público con la información que de éste extraen, sin olvidárseles nada, para volverlo a sacar más adelante si la situación lo requiere, lo que se conoce en comedia como call-back, una de las herramientas más efectivas.

Pero la improvisación no acaba aquí, sino que también aderezan el show con juegos al estilo clásico, es decir, pidiendo a los presentes el material necesario según las reglas del juego que vayan a realizar, y llevándolo luego a término.

Y para terminar, mi talón de Aquiles. Como ya dije en una ocasión, tengo debilidad por la comedia cantada. Juntar música y humor es para mí el mejor broche final, perfecto para un espectáculo que creías que había tocado techo, pero que resulta que no.

En serio os lo digo. Os lo ruego incluso. Si tenéis oportunidad de verlo, no lo dejéis pasar. No os arrepentiréis. Y luego venís aquí, y me lo contáis.

(by Antonio Castejo)

Murcia como chiste per se

Hay gente que cree tener sentido del humor porque cuenta chistes. No, amigo, el sentido del humor lo marca tu reacción cuando el objeto de la broma eres tú. Si gastas bromas, pero te enfadas cuando te las gastan a ti, entonces NO TIENES sentido del humor. Te pongas como te pongas. Ya lo dije en un artículo previo.

Como dijo Pedro Vera (San Pedro del Pinatar, Murcia, 1967. Revista EL JUEVES, Ortega y Pacheco, Ranciofacts): «la prueba de que los murcianos tenemos sentido del humor es que seguís vivos».

Vamos a reirnos de Murcia, ¿por qué no? Tenemos nuestro peculiar acento (dejémoslo en peculiar, ¿vale?), y de ahí deriva el cliché de que somos paletos y que no sabemos hablar. Ok, no pasa nada. Cada comunidad tiene su propio cliché, como que los andaluces son vagos, los catalanes tacaños o los madrileños chulos, se confunde la parte por el todo y ya tienes un hilo del que tirar. Se han hecho chistes sobre ellos desde que el primer átomo de carbono se combinó con otro de hidrógeno comenzando el proceso que da origen a la vida en nuestro planeta, pero de Murcia no se hacían, Murcia era la gran olvidad, Murcia no existía. Ahora sí, gracias a los chistes, la gente puede localizar Murcia en el mapa como en su día ocurrió con Lepe.

Venga, sí, hablamos mal y somos unos paletos. Vamos a explotar el tema y tenemos para sacar horas y horas de chistes, risas y diversión aseguradas, y los de Lepe que agradecen dejar de ser el centro de atención. Oye, que yo mismo lo hago, me río de mí mismo y mis congéneres, y no pasa nada. Es una broma, y tenemos sentido del humor.

Lo que no entiendo es que se haya llegado a un punto en el que no hay chiste, simplemente se dice la palabra Murcia (murcianos, o cualquier otra derivación) y que el imaginario haga el resto. Eso ya es un chiste por sí mismo. Oye, que no se me ocurre como rematar esto, que mi cerebro limitado no es capaz de llegar a un remate en condiciones, ah, ya sé, meto la palabra Murcia y listo, jia jia jia, qué gracioso soy.

O sea, eres un paleto, haciendo un chiste con remate de paleto, en el que te ríes de otros paletos, ya que tú te crees menos paleto porque pronuncias las eses.

Eh, cómico paleto. No te ofendas, este artículo es una broma, no me río de ti sino contigo, igual que haces tú con tus chistes de paleto.

(By Antonio Castejo)

El abuelo que saltó por la ventana y se largó

La comedia empieza en la residencia de ancianos el día en el que nuestro protagonista cumple los cien años, y decide que no es así como quiere acabar su vida, él, que tanto ha vivido. Así que decide escaparse antes de que le hagan soplar las velas.

Y sin ningún tipo de plan salvo dejarse llevar por la improvisación, acaba robando una maleta llena de dinero a una organización criminal. Y ahí empiezan a sucederse diferentes situaciones a cual más surrealista, entre la policía, los gansters, y los amigos que este venerable anciano va haciendo por el camino.

Además, el autor nos va intercalando episodios de la apasionada vida que ha llevado nuestro abuelete, aprovechando para contarnos su visión de la humanidad en éste último siglo, haciéndole participar en varios eventos decisivos de nuestra historia a nivel mundial. Sin abandonar el tono irónico, reescribe los hechos haciéndonos creer que las cosas hubiesen sido muy diferentes si no llega a estar nuestro amigo presente para interferir.

En resumen, este libro se hace más entretenido conforme te vas adentrando en las dos novelas entrelazadas, tanto por las situaciones en sí como por cómo reaccionan a ellas sus esperpénticos personajes.

Años después, el autor escribió una segunda parte, pero eso ya es otro post…

By (Antonio Castejo)

Ideas para hacer monólogos en la nueva normalidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado una serie de recomendaciones a la hora de realizar espectáculos masivos de ocio. Desde limitar aforo, delimitaciones de espacio para garantizar la distancia de seguridad, realizarlos al aire libre o en streaming, dispensarios de gel hidroalcóholico o similar por todos lados, evaluar el estado de salud de los asistentes (tomándoles la temperatura, por ejemplo), hasta recomendar a los posibles asistentes a no acudir si se encuentra entre la población de riesgo, o tiene algún síntoma, o ha tenido contacto con alguien en esa situación.

El caso es que el sector lo está acusando económicamente. Locales cerrados o sin clientes, artistas sin trabajo, técnicos o personal de sala en el paro… Se buscan soluciones para seguir trabajando. Con todas las garantías de seguridad, pero seguir trabajando.

La tienda online de instrumentos musicales más famosa del mundo, Thomann, compartió en su blog 6 ideas para hacer conciertos en la nueva normalidad. Vamos a analizar si esas ideas servirían también para espectáculos de comedia:

1.- STREAMING. Ofrecer contenido para verlo en la pantalla de tu móvil u ordenador se ha vuelto normal desde el confinamiento. Instragram ha sido la plataforma reina. Sin embargo el contenido se ofrece por amor al arte, y no se generan beneficios, tan necesarios para garantizar la subsistencia de las personas. Por ello, acaba de subir como la espuma PATREON, una plataforma de micromecenazgo donde los artistas, a cambio de cierta cantidad de «money money», ofrecen contenido exclusivo para sus patronos. No se vive igual que en un directo propiamente dicho, pero es una posible solución. Y ya hay algunas promotoras dispuestas a grabar en salas para emitirlo en streaming, y así acercar la experiencia lo máximo posible a la realidad.

2.- AUTOCINES. Se están volviendo a poner de moda. ¿Qué mejor manera de mantener la distancia de seguridad que desde dentro de tu propio coche? Claro, necesitas un gran espacio al aire libre porque, todo hay que decirlo, el coche ocupa lo suyo. Ya hay algunos ayuntamientos facilitando estos espacios para poder seguir ofreciendo cultura a la población. Un escenario en vez de una pantalla de cine, y a disfrutar.

3.- GIRAS ACÚSTICAS. Bueno, esta medida está enfocada a los conciertos, donde se necesita gran cantidad de instrumentos y personal. Hacer un concierto en acústico ayuda a abaratar costes y así compensar la pérdida de recaudación. Pero, claro, en un formato como el stand-up hay poco donde recortar en ese sentido. Un monólogo ya es minimalista de por sí.

4.- AL AIRE LIBRE. Sacar el espectáculo a la calle, donde hay menos riesgo de contagio, y mayor espacio para garantizar la distancia de seguridad, es, al igual que el autocine, la opción que más gusta a público, promotores y artistas. Eso sí, hay que delimitar espacios, asignar los WC, y poner todas las medidas necesarias para garantizar el distanciamiento social.

5.- SENTADOS. En un concierto es difícil sentarse, porque apetece moverse o bailar. Pero para un espectáculo teatral es relativamente fácil separar los asientos (y hacerlos inamovibles), o inutilizar algunos para separar al público. Grandes auditorios al aire libre ya están acogiendo obras con limitación de aforo.

6.- NUEVAS TECNOLOGÍAS (pero nuevas nuevas). Ya hay empresas desarrollando túneles de desinfección y otras ideas para garantizar un entorno seguro. Aunque aún es muy pronto para saber su eficacia y su viabilidad económica, los primeros datos no parecen muy alentadores. Habrá que darles un poco más de tiempo.

(By Antonio Castejo)

Monologamia Rec

Anoche vi Monologamia Rec, en Amazon Prime Video.

Sí, ya sé que en un artículo anterior dije que la televisión no es el formato adecuado para el stand-up. Sigo pensando lo mismo, pero desde que Comedy Central (la antigua Paramount Comedy) ya no graba nuevos monólogos (y los que hay no los pone en streaming) y el Club de la Comedia también ha “dejado de existir”, la verdad es que lo echaba de menos.

El stand up en España está atravesando una mala época. Y el coronavirus sólo ha sido una puntilla más, porque la cosa venía de antes. Sin monólogos en los bares, ni en televisión, ni en internet, los amantes de este tipo de comedia hemos recibido Monologamia con los brazos abiertos.

Porque Monologamia Rec no es otro programa de monólogos. De hecho, si quieres puedes encontrar varias formas de ver monólogos en tu televisor, móvil o pc. No están ya los que eran los dos máximos exponentes en España, pero Netflix, por ejemplo, tiene una amplia carta, y en youtube sigue habiendo cosas. Con Monologamia es distinto. No es el típico monólogo de actores famosos, no es el típico monólogo grabado en un teatro, no es el típico monólogo en el que parece que hay dos mundos diferentes, intocables el uno del otro. No. En Monologamia han conseguido hacer que parezca que estás en el local, allí, con ellos. Humor de cercanía. Han conseguido acercarse al monólogo de bar, a pesar de estar en el salón de tu casa.

Con sus cosas buenas y malas, claro. Todo tiene su encanto. No es la grabación perfecta con iluminación maravillosa, risas enlatadas para cuando hacen falta, y grabado varias veces para elegir luego la toma que mejor ha quedado. Aquí, el cómico interactúa con el público, algunos chistes no entran bien, el sonido a veces no es todo lo bueno que se puede desear, vamos, el día a día de un cómico de bar.

Se me saltaron las lágrimas de la emoción. A parte de las risas.

¿Y si nos ponemos a analizar los monólogos? Bueno, hay para todos los gustos. Los dos programas disponibles hasta el momento constan cada uno de seis cómicos, por lo que cada espectador tendrá sus preferencias. Pero una nota es común a todos: ha evolucionado a un humor más social, comprometido.

Lejos han quedado ya los orígenes de este formato en el que todos los cómicos hablaban de cosas tan cotidianas, que todos hablaban de lo mismo. Con el tiempo, los cómicos evitaban repetir temas, pero sin salirse de lo cotidiano. Ahora estamos en la siguiente fase, en la que al texto humorístico no le falta su cuota de crítica social, su moraleja, su enseñanza, en definitiva, un valor añadido que el público, cada vez más exigente venía pidiendo desde hace tiempo.

Desde luego, espero ansioso más entregas. Larga vida a Monologamia Rec.

By (Antonio Castejo)

Medidas extraordinarias para afrontar las consecuencias de la crisis provocada por el COVID-19 en las artes escénicas

Con el cese de actividad de toda empresa no esencial muchos son los sectores que han reducido a cero su facturación durante el estado de alarma a consecuencia de la crisis sanitaria provocada por el coronavirus COVID-19. Uno de los sectores más afectados es el de las artes escénicas.

En la web de La Red Española de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de titularidad pública (redescena.net) han redactado, junto con otras asociaciones profesionales relacionadas, un documento con 52 propuestas para paliar los efectos negativos en el sector, para hacérselo llegar al ministerio de cultura.

Si formas parte de este colectivo, puedes adherirte firmando el formulario en este enlace.

Se agradece difusión. Comparte.

(By Antonio Castejo)

Cómo crear el dossier de tu evento

Para vender tu espectáculo a un ayuntamiento o a un local, buscar patrocinadores o promocionarlo, necesitas un dossier. Un dossier es un documento donde se detalla toda la información de interés sobre un determinado tema, un espectáculo en el caso que nos ocupa.

Lo primero es hacer una descripción. Tiene que ser lo más llamativa posible, para atraer el interés de la/s persona/s a la que va dirigida el dossier. Sé claro y conciso, no te enrolles en frases subordinadas que dificulten la lectura y comprensión. Ve al grano. Para eso:

  1. Divide la descripción en secciones.
  2. Usa enumeraciones para que el lector pueda ubicar la información importante con un solo golpe de vista.
  3. Da sólo información relevante y positiva, como asistencia estimada (procura que esté basada en datos reales, como de otros eventos que hayas realizado previamente), tipo de show, qué artistas lo componen, qué lo hace especial o diferente…

Piensa que le vas a dar el dossier a alguien que tiene que leer un montón de documentos parecidos en su jornada laboral, por lo que no lo va a leer entero e irá directamente a los puntos que tenga que valorar. De nada sirve trabajar un dossier de 500 páginas con engorrosos párrafos si luego nadie lo va a abrir.

También debes usar imágenes o videos. Una imagen vale más que mil palabras, y por muy bien que describas tu show, nada lo explica mejor que verlo por uno mismo. Adjunta fotos donde se vea cuanto público hay, su actitud entusiasta, de los artistas, y todos aquellos elementos que sean destacables. También facilita enlaces a videos donde se pueda ver que tu espectáculo hay que tenerlo en cuenta, y enlaces a redes sociales, si las hubiese.

Añade, si las tienes, reseñas positivas de asistentes que hayan visto tu show previamente. Puedes ponerlas en formato texto o como captura de imagen, pero si además añades un enlace hacia ellas para que se vean que son reales, aún mejor. También críticas positivas: de algún periódico local, de alguna web de temática relacionada…

A partir de aquí empieza la información específica, esto es, lo que realmente estás pidiendo, y no es la misma información para todos. Es decir, tendrás que hacer tantos dossiers diferentes como el número de entes a los que tengas pensado presentarlo. Por ejemplo, si estás vendiendo a un ayuntamiento el espectáculo, aquí detallas las necesidades técnicas que deben facilitarte para llevarlo a cabo, como es el marketing, quien pone equipo de sonido, etc. Pero si es para un patrocinador, esta información no necesita saberla, por lo que en su dossier no aparecerá, y sí lo hará la cantidad de dinero o material que se le pide para ser patrocinador, si es colaborador o en exclusiva, repercusión del evento, etc.

Para el ayuntamiento necesitas poner:

  1. Si quieres venderlo a caché cerrado, a taquilla o porcentaje de ambas.
  2. Precio del caché y/o precio de la entrada recomendado, y ventas estimadas.
  3. Localización del evento (si solicitas un local público a elegir por el organismo y si quieres uno concreto)
  4. Necesidades de luz e iluminación (si se lo pides o lo pones tú)
  5. Necesidades de marketing (qué publicidad se tiene pensado hacer y por quién)

Para un patrocinador necesitas poner:

  1. Aforo del recinto donde se celebre.
  2. Precio de la entrada.
  3. Cómo se va a realizar la promoción del evento (carteles, prensa, radio…).
  4. Qué le ofreces al patrocinador: aparecer en los carteles o cualquier otro medio de promoción del evento, stands en el recinto, menciones durante el espectáculo, si hay photocall con su marca…
  5. Si el patrocinio es económico o en especie, y su valía (el precio siempre lo último, primero haz que quiera formar parte).

Una vez tengas terminado el contenido, cuida la imagen. Un dossier hecho con Word sin más tratamiento que lo que este programa ofrece, puede dar la sensación cutrez. Si el dossier es así, el espectáculo estará igual de poco cuidado. No te cierres la puerta antes de entrar. Se puede diseñar una plantilla con Photoshop u otro programa de diseño para que quede profesional, donde se crea una imagen elegante para cada página. Luego, juntar todas esas imágenes en un pdf. Si no sabes cómo hacerlo, contrata un profesional. La inversión es recuperable. No merece la pena, para el ahorro que supone, perder posibilidades de vender tu show por un dossier que no está a la altura. Si necesitas ayuda, en AC Espectáculos te asesoramos y realizamos tu dossier.

(By Antonio Castejo)

3 trucos para aumentar el valor percibido de tu show

En el artículo anterior expliqué cómo calcular el precio de la entrada de tu show, y uno de los pasos era averiguar cuanto estaba la gente dispuesta a pagar por verte hablar sólo. Pero, ese valor ¿se puede aumentar de manera artificial?

Lo puedes aumentar de manera orgánica, a través de comentarios positivos. El sustituto online del tradicional boca a boca son las reseñas en páginas de eventos y de venta de entradas. Cuanto mejores sean las valoraciones, más aumentará el valor percibido por el público, de modo que cuidando tu show para hacerlo cada vez mejor, conseguirás que aumente su valor.

Sin embargo, existen ciertos trucos para elevar un poquito más ese valor.

1.- Uno de esos trucos es el de elementos premium. Seguro que habrás visto en otros eventos cómo no tiene un precio único de entrada. Aparece primero un precio demasiado barato, en el que apenas hay localidades porque o bien es la última fila, o está demasiado escorado al lateral, etc. Luego aparece uno o varios precios medios, que son los precios reales del show, las localidades que la mayoría de la gente adquirirá. Y finalmente unas pocas localidades a unos precios tal vez demasiado elevados para la mayoría del público, que suelen ser primeras filas, mesas, o que incluyen alguna ventaja como alguna bebida gratis o regalo exclusivo. Esto hace que la gente que vaya a ver cuánto cuesta tu show, vea que parece ser que hay gente dispuesta a pagar precios astronómicos por verte, y el circuito de su cabeza casi inconscientemente hace que aumente su percepción sobre el valor de tu show, y que las entradas de precio medio le parezcan hasta baratas.

Plantéate ofrecer un valor añadido a tu show a cambio de unos eurillos más (acceso anticipado con preshow, una copa con el artista después, foto firmada, regalo de merchandising…) y verás cómo aumenta tu venta de entradas.

2.- Otra manera de aumentar el valor (también basado en la diferencia de precio) es que, si por ejemplo tu evento dura más de un día, o vas a dar varios pases porque la sala es más pequeña que tus previsiones de asistencia, pongas distintos precios para cada una de ellas.

Por ejemplo, si das en una sala un precio distinto a tu pase del sábado (20€) que a tu pase del domingo (30€), hará que la gente que piense que tu espectáculo es menor, al ver el precio del domingo creerá que el precio del sábado es una oferta a aprovechar, mientras que los que valoren mejor tu espectáculo preferirán pagar más para verlo más cómodo (creerán que habrá menos gente, que será más largo, que habrá alguna sorpresa que los del sábado no verán…)

Y aquí el bonus track: ORDENA SIEMPRE LOS DISTINTOS PRECIOS DE MAYOR A MENOR. Sí, ya sé que yo aquí para explicarlo lo he hecho al revés, pero como todo funciona a nivel psicológico, las personas usamos como referencia lo primero que vemos. Si el precio que vemos primero es el más barato, creeremos que ese es su precio y que todo lo demás es demasiado caro. Así que si primero vemos el caro, todo lo demás nos parecerá barato, y compraremos cualquier entrada que no sea la primera.

3.- Otro truco es el de generar urgencia. Nada vende más que hacer creer que te vas a quedar sin él. Cuando la gente se lo piensa mucho, lo más probable es que finalmente lo deje pasar. Hay que obligarles a actuar, que no se lo piensen. Un truco que usan muchos festivales es el de colgar el cartel SOLD OUT. Obviamente no se refieren al total de entradas, sino a algunas de las divisiones en los rangos de entradas que hacen. Por ejemplo, en la venta anticipada ponen unas pocas entradas a precios realmente especiales para los primeros que compren. Así, al acabarse tan rápido (por que son muy pocas, e ahí la trampa) ponen el cartel de todo vendido y sacan el siguiente rango a un precio algo mayor donde a la gente ya empieza a notarse el nerviosismo y a comprar algo más compulsivamente. Y así las veces que sean necesarias.

(By Antonio Castejo)

Cómo elegir el precio de la entrada de tu show

Muchos somos los cómicos que hoy día autoproducimos nuestros espectáculos. O programamos salas. O simplemente nos contrata alguien y nos pide consejo sobre el precio de la entrada porque no tiene experiencia previa y no sabe qué hacer.

Ponerle precio a tu show es un detalle a mimar con cuidado. Hay que buscar un equilibrio entre tus pretensiones económicas y lo que el público está dispuesto a pagar por verte, y a veces cuesta encontrar el punto óptimo. Si cobras demasiado caro, es posible que la gente prefiera no rascarse el bolsillo, pero si es demasiado barato no llegarás ni a cubrir gastos. Máxime que cuando el precio del espectáculo es irrisorio mucha gente pensará que si cobra tan barato es porque no merece la pena.

1.- Lo primero es calcular el precio de coste. Esto es, dependiendo de la capacidad de la sala donde se llevará a cabo el evento, dividir la cantidad total de dinero que te vas a gastar en toda la elaboración, entre el número de butacas. Por ejemplo, si tu caché o el del artista contratado es de 300€, el alquiler de la sala y/o equipos de sonido asciende a 500€, y en publicidad gastas 200€, pues necesitarás 1.000€ para recuperar la inversión. Si la sala tiene una capacidad para 200 personas, 1000/200= 5€. Ese será el precio mínimo por cobrar.

2.- Lo siguiente es averiguar cuánto está la gente dispuesta a pagar por ver el show. Independientemente de la capacidad de la sala, el público tiene más o menos claro cuánto cuestan para ellos estas cosas, y si verán recompensada la inversión. Obvia decir que esta percepción es subjetiva, que cada uno pone el listón donde quiere, y que no existe una fórmula mágica para averiguarlo. Debes tirar de tu experiencia previa, de la asistencia a tus bolos anteriores, viendo los precios de espectáculos similares al tuyo, y hacer una media. Además, en muchos sitios se ofrece un valor añadido al espectáculo como son primera copa gratis, o cena espectáculo. Eso se suma a lo conocido o no que sea el artista, por lo que la gente calculará más o menos cuanto cree que vale la pena pagar por asistir. Siguiendo con el ejemplo anterior, imagina que, teniendo en cuenta todas estas variables, llegas a la conclusión que la gente está dispuesta a pagar 12€ por oírte hablar.

3.- Y para terminar, lanzas la oferta. Si pones de precio la media de lo que la gente esté dispuesto a pagar por ti, obtendrás una asistencia media a tu evento. Para maximizar la asistencia, necesitas rebajar el precio del punto dos, con el fin de que el público tenga la percepción de que está comprando algo a muy buen precio, y los dudosos definitivamente decidan asistir. El precio deberá estar entre el valor de coste (en el ejemplo 5€) y el valor que le da el público (en este caso 12€). Que esté más cerca de uno que de otro ya depende de lo que te guste el riesgo.

Yo particularmente me inclinaría (sin acercarme demasiado) al precio del punto dos, porque todo lo que esté por debajo del valor del público ya inclina la decisión del público a favor, pero es que además podrías sacarle unos eurillos más para algún gasto imprevisto que no hayas tenido en cuenta. En el ejemplo, 10€ sería, repito que en mi opinión personal, el precio óptimo.

Pero ¿cómo hacer para que aumente el valor que el público le da a un espectáculo? Te lo contaré en el siguiente post.

(By Antonio Castejo)